Mundo de ficçãoIniciar sessãoSarah...
Me ardía el cuello, sentía todo mi cuerpo sin fuerzas, era como si me hubieran dado la mayor paliza del año, comencé a tragar con dificultad y abrí los ojos un poco, la ráfaga de luz que entró era demasiado brillante, así que los dejé entre abiertos.
No sabía dónde estaba, pero hacía calor, de hecho, bastante calor, cuando me acostumbré a la luz miré a mi alrededor, ¿Dónde coño estoy?, era una habitación con paredes de mader







