El señor González miró a Sergio con confusión. Esta era una noticia muy grande, todos los demás en el sector inmobiliario ya habían oído los rumores.
Sergio frunció el ceño; desde esa mañana no había tenido contacto con Marina.
—Señor González, mejor sigamos bebiendo —dijo Sofía muy entusiasta, sabiendo que en ese momento Sergio solo pensaba en Marina. Tratando de ocultar sus propios sentimientos, le sirvió muy atenta otra copa a Sergio.
Sin embargo, él se levantó de inmediato y salió de la sala