Sergio frunció el ceño. ¿Marina estaba renunciando a una gran oportunidad tan buena de estar a solas con él? En su vasta experiencia, ella siempre se enfadaba y hacía una terrible escena cuando sabía que iba a ver a Sofía.
—¿No vas a llevar a Sofía al hospital? ¿Qué esperas?
Marina deseaba que él se fuera cuanto antes. Si se demoraba un poco más, temía que Xavier ya hubiera terminado su día, y mañana quién sabe qué planes tendría la anciana.
—Tómate tu tiempo para comer.
Sergio lanzó una mirada