Capítulo14
Sergio se puso tenso, y Marina lo notó enseguida, pero siguió su camino y entró a la casa.

En la sala, la luz era tenue, y en la mesa había una cena a la luz de las velas.

El semblante de Marina también cambió por completo, enseguida entendió que fue obra de la astuta anciana y que por eso insistió en Sergio la llevara a casa.

—Marina, en verdad tienes talento.

—No fui yo.

Marina intentó explicárselo, pero Sergio, furioso, arrojó al piso las cosas que llevaba en la mano y salió dela casa sin mi
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