Xavier le dijo:
—Te llevo.
Marina lo aceptó, y Xavier muy atento bajó de inmediato a la planta baja para sacar el carro, mientras Marina le seguía de cerca.
Ella temía llegar tarde, así que aceleró el paso al salir del grupo Mari. Sin embargo, al bajar las escaleras, resbaló y justo se inclinó hacia atrás. Marina cerró los ojos por instinto, pensando por un instante que iba a caer al suelo, pero de repente, se encontró en un abrazo.
Al abrir los ojos, vio a Xavier mirándola con una amplia sonr