—María, Lorena, ustedes son mis mejores amigas en esta universidad. Ya sé que cometí un error la última vez, por eso las invito especialmente a comer. Espero que ustedes puedan perdonarme. Fue una palabra mal dicha en un momento de descuido, lo siento mucho.
Sofía evidentemente no había notado a Marina aún, toda su atención estaba en Lorena y María.
Marina estaba sentada en un rincón, escuchando en silencio las disculpas de Sofía.
—Mi novio me compró un apartamento justo al otro lado de la unive