El aire se volvió más denso, como si la bruma misma estuviera viva, filtrándose en la mente de cada portador. Los recuerdos comenzaron a mezclarse con la realidad: victorias que nunca habían ocurrido, derrotas que sentían dolorosamente reales, momentos de duda y miedo que creían superados. Algunos portadores jóvenes cayeron de rodillas, atrapados en visiones que los paralizaban.
—¡No! —gritó Ciel, su voz firme y resonante—. ¡Esto no es real! Debemos recordar quienes somos y por qué luchamos. ¡C