228

CAPÍTULO XXII

El regreso que no salva

Ciel no volvió envuelta en luz.

Volvió agotada.

El asentamiento la sintió antes de verla: el eclipse vibró con un pulso irregular, casi doloroso, como un corazón que late después de haber sido herido demasiadas veces.

Ian alzó la cabeza.

—Ciel…

Ella cayó de rodillas a pocos pasos de él.

No corrieron el uno hacia el otro.

No pudieron.

El vínculo estaba tenso, saturado de cosas no dichas.

—Te tocó —dijo ella, sin levantar la voz—. Más de lo que debía.

Ian tra
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App