―Mami, ¿quieres que me quede contigo?
Niego con la cabeza.
―No, cariño, ve y disfruta del paseo con tus abuelitos ―me inclino y la beso en la frente―. No quiero arruinarles la noche.
El mareo y las náuseas me han afectado durante todo el día.
―¿Podemos cancelarlo y dejarlo para otro día?
No, mi hija ha estado muy ilusionada con la idea de ir al cine y disfrutar, junto a sus nuevas amiguitas, de su película favorita.
―No te preocupes, Briseida, estaré bien ―le indico para que se quede tranq