El timbre de su voz paraliza cada rincón de mi cuerpo. Esos ojos celestes que han permanecido grabados en mis recuerdos como un tatuaje imborrable, me miran con animadversión.
―Yo, yo…
Estoy tan aterrada que las palabras se quedan atascadas en mi boca. Se levanta de la silla y se acerca de manera peligrosa. Es un hombre muy alto, fuerte y en extremo atractivo. Nunca antes había visto a un espécimen tan elegante y hermoso. Su aspecto es digno de una portada de revista, sin embargo, esa aparienc