Capítulo 38
Tras comprar el coche, las chicas fueron al piso, que ya estaba completamente amueblado.
- ¿Me lo explicas? ¿Has pensado en todo esto?
- Digamos que sí, después de todo no soporto más ese lugar, en algún momento hay que dejar de pensar en los demás y pensar en uno mismo
- ¿Y por eso gastaste tanto?
- No, ¡lo gasté para asegurarme de salir de todo esto! Es el precio por pensar que podías jugar conmigo y seducirme", confesó con pesar.
- Veo que lamentas haberte entregado -murmuró