- Bueno... ya conoces la reputación, dime luego si es mejor que te folle un dios, un humano o un lobo", le susurra al oído, erizándole la piel.
Ella apoyó la frente en la sólida madera de la mesa esperando a que él hiciera lo que iba a hacer, y lo sintió pegado a su culo aún protegido por la tela, sus manos modelaron su cintura hasta su culo y levantaron la tela hasta la mitad de su espalda, dibujando su culo con sus manos deslizándose hasta la mitad sin invadir sus bragas, sobre el elástico y