Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO XXXI. PRELUDIO
Gael
—¿Señor?
Escuché a Neil, al otro lado de la puerta. Había tocado un par de veces.
Aún me encontraba sentado en el piso, con las rodillas flexionadas y los codos apoyados sobre ellas. Mis ojos se perdían en ninguna parte, quizá demostrando una parte del abatimiento que sentía en aqu







