Por Edgardo
Estoy desesperado, nunca pensé que podría perder a mi familia y por culpa mía.
Es verdad, soy el único responsable.
Tengo o tenía a la mujer de mis sueños, pero ciertas inseguridades se juntaron con un momento de estupidez y le seguí el juego de seducción a Irene.
A partir de ahí todo fue una bola de fuego, que iba dejando mi vida en cenizas.
Nada hará cambiar mi amor por Evangelina.
A Evi la conocí en la casa de un amigo mío, ella era su hermana, cuando fue creciendo y desarrolland