Parte 5. Capítulo 15. El camino
—Me diste un susto de muerte —le confesó Trini cuando ambos estaban sentados en el borde de la cama.
—Tú también me asustaste. Te pusiste dura y estabas fría, hasta tuviste más fuerza que yo. No podía hacer que soltaras mi mano.
Ella sonrió con algo de vergüenza.
—Lo he visto en mi madre, creo que es una especie de posesión.
—¿Demoníaca?
—No, tonto —aclaró y lo golpeó suavemente con su hombro—. Mi ángel debió tomar mi cuerpo para ayudarte con la bestia.
Gregory la observó confuso mientras hacía