Parte 5. Capítulo 14. El embrujo
Gregory intentó erguirse a pesar de las dolencias mientras ella se ubicaba frente a él. Trini le tomó las manos y colocó las palmas hacia arriba.
Al tocarlo, no pudo evitar degustarse un instante con su tacto suave. Él tenía las manos callosas por el trabajo constante en la tierra y se notaban fuertes, pero a ella la piel le parecía tersa y muy cálida. Sintió deseos de posarlas en sus mejillas y restregarse en ellas como si fuera un gatito en busca cariños. Deseaba besarlas y pasárselas por el