Parte 4. Capítulo 11. Provocaciones
—En mi opinión, él ha mejorado —comentó Isabel mientras ayudaba a Rebeca a sacar a Máximo de la bañera donde le estaban dando un baño, enrollándolo en una toalla.
El niño reía con ella y masticaba una tortuga de hule. El quebranto le había pasado y aunque conservaba aún algunas marcas en su piel, muchas ya se le habían borrado.
—No me siento conforme —reveló Rebeca envolviéndolo en un abrazo protector y besando su húmeda cabecita—. Hablaré con Baudilio. Podría ser una enfermedad que tenga que v