Parte 3. Capítulo 2. Visiones
—¡¿Estás bien?! —preguntó Isabel alterada. Jesenia solo pudo asentir mientras salía de su estupor. La mujer bajó del auto enfurecida— ¡¿Te volviste loco?! —preguntó con irritación al chico que interrumpía la vía atravesando una soga, que por un extremo estaba atada a un árbol y por el otro él la sostenía con una mano.
—Pensé que estabas atenta al camino —justificó el joven y alzó los hombros con desinterés. Era un muchacho alto, delgado y de piel pecosa que portaba un atuendo playero de sandali