— No era mi intención darle la noticia, sé que rompería su corazón. No obstante, de alguna manera se enteró Y por eso ahora insiste en que vaya a buscarla. Ya que no estás ocupada con nada y no has visto a tu abuela por año, pensé que podías acompañarme — explicó Santiago con seguridad.
—¡Claro! Solo dame un momento para vestirme — respondió Belén—, sabía que negarse no era una opción.
—Está bien, te espero abajo. Quizás debes empacar una muda más de ropa, ya que el lugar es lejos y es prob