Keira salió de la ducha muy temerosa, sabía lo que le esperaba con Marcus cuando volviera al dormitorio, se secó el cuerpo y el pelo, respiró e inspiró varias veces cuando abrió la puerta del cuarto de baño, viendo a Marcus sentado en la cama riendo.
—-- Por favor haré lo que me pidas, pero no le hagas daño a mi bebe —- suplico ella antes de meterse en la cama tapándose hasta el cuello con la sabana.
Una sábana que poco duró en su cuerpo, Marcus cogió la sábana con su mano tirándola al suelo, s