Capítulo veinte: insaciable.
Se quedó quieto, no movió su cuerpo ni un centímetro. Me di cuenta que estaba esperando que respondiera.
―Sí, ve despacio ―dije en un hilo de voz.
Y por fin mi cerebro pudo procesar la información: Iba a tener sexo con Austin. Iba a sentir dentro de mí a otro hombre, y por desgracia de Williams; admito que por primera vez iba a estar con un hombre que me excitaba.
Lo pude sentir en la entrada de mi vulva. Despacio, fue introduciéndose en mi interior. El vientre me hormigueaba con cada centím