Capítulo sesenta y dos: pesadilla virtual.
Un mensaje llegó al instante. Me costó leerlo, mi vista estaba nublaba, veía borroso.
•Hola, Karina, ¿Cómo va todo? ✓
Su mensaje me desconcertó, esta persona estaba actuando como si le estuviera hablando a un viejo amigo, como si hace un minuto no me hubiera mandado una foto de mi esposo desangrándose. Quise gritar y pedir ayuda, pero el siguiente mensaje me acobardó.
•Si le llegas a pedir ayuda a cualquiera dentro de esa casa, lo degollaré y te mandaré el vídeo. Quiero que salgas de la