―Le hicimos unos análisis de sangre y dio positivo. Podemos hacerle un eco para confirmarlo ―ofreció el doctor.
Me negué.
Miré a Austin y se encontraba en completo silencio, contemplando la pared.
―¡Yo no estoy embarazada! ―Aseguré.
―¿Puede saber cuántas semanas tiene el bebé? ―Interrumpió Austin con preocupación.
Temía que el bebé fuese de Williams. Caminó en línea recta, de un lado de la habitación a otro. Alternaba su mirada entre el doctor, mi rostro y mi vientre. Cómo si fuese un e