Punto de vista del autor
Alice sonrió mirando a su compañero que dormía profundamente a su lado. Sus gruesos brazos estaban envueltos alrededor de ella manteniéndola envuelta de forma segura en sus brazos. Ella movió ligeramente las piernas y al instante un suave gemido salió de sus labios.
Ayer, todo el día y toda la noche, simplemente descanso y se quedó en la cama porque el dolor en su cuerpo era demasiado para ponerse de pie. Y Ezekiel tampoco la dejó moverse de su lugar.
Ordenó a los sirvi