—¿¡Estás loco!? —el rugido de Caius hizo eco en la habitación mirando al hombre tranquilo parado frente a él con una mirada inexpresiva.
—Esta es la única manera de limpiar el desastre que creaste —Ezekiel informó con calma al furioso
chupasangre que movió la cabeza dejando escapar una burla.
—No tienes idea de lo que le estás pidiendo a Ezekiel! ¡Odio a ese hombre, y quieres que convierta a su reina en un vampiro y comience una nueva raza de mi especie en su reino! ¡Claro que no! —Caius rechaz