Punto de vista del autor......
—¿Qué estabas haciendo en la cocina? —cuestionó oliendo el evidente dulce olor a frutas de ella. Ella lo miró persiguiendo sus labios.
—Estaba hambrienta.
Un pequeño ceño apareció en la frente de Ezekiel mientras entrecerraba los ojos hacia ella.
—¿Cuándo te despertaste? —preguntó.
—Casi las 4 de la mañana —ella respondió vacilante y, como era de esperar, su lobo gruñó disgustado. Su compañero ha estado hambriento durante dos horas consecutivas. Y a nadie le impo