—¿Qué vas a dónde?—cuestionó Blake bastante escandalizado.
—A la ciudad, con Camila.
—Me vale mierda con quien sea, es peligroso.
—Blake…—suspiré levemente, armándome de paciencia—, desde que te conozco he vivido escondida. Merezco ser divertirme también, ser feliz, ¿no te parece?
—¿No lo eres aquí?
A veces actuaba demasiado necio, como si todo se tratase de él, o fuese su culpa.
—No hablo de eso—tomé sus manos—. Iré con Camila a la ciudad, a pasarla bien un rato. No es nada que tenga que alert