Observo como Blake termina de guardar sus cosas en una pequeña maleta que cierra con pereza.
—En verdad no es necesario que te vayas—susurro apenada.
Era su casa, como es posible que elija irse. Yo era quien había tomado la decisión, yo debía marcharme.
—No te preocupes, he hablado con tu padre. Ambos pensamos que no es seguro viajar, el vendrá a verte todas las veces que quieras.
—Aun así, si no puedo irme deberías quedarte. No será como antes pero es tu casa, aunque no estemos juntos puedes e