Mundo ficciónIniciar sesiónEntré en pánico y me levanté enseguida, ni siquiera me acordé del dolor. Miré a cada uno, se habían quedado en silencio, todos con el ceño fruncido.
—Si se acercan al territorio, los matamos, sino no nos arriesgaremos—habló Carlos.
Me tranquilicé un poco más, pero el saber que lobos podían llegar aquí y que podían matarlos me mantuvo preocupada.
—Terminado el entre







