Grecia se levantó de la silla de un salto y enseguida se acercó al doctor con una expresión de temor y un brillo en sus ojos como si estuviera a punto de soltar el llanto.
—¿Qué pasó? —preguntó con ansiedad, con su voz temblorosa—. ¿Cómo salió Guillermo de la operación?
Ernesto, que había estado sumido en sus pensamientos, se enderezó en su asiento, prestando atención a cada palabra del médico.
—Señora Lombardo —comenzó el doctor, acercándose a ellos—. La operación ha sido un éxito. Logramos e