El ambiente en el registro civil estaba rodeado de una mezcla de nerviosismo y alegría. Luis Fernando y Grecia se miraban con ternura, tenían sus manos entrelazadas, sintiendo que cada instante que pasaba los acercaba más a su sueño. A su lado, Mercedes y Burgos los observaban con sonrisas cálidas, listos para ser testigos de este momento tan especial.
El jefe civil, un hombre de aspecto amable y voz serena, se aclaró la garganta, atrayendo la atención de todos. Con una sonrisa, comenzó a hab