capítulo 58

Tomás suspiró al pensarlo.

Cuando vio a Isabella bajar sola del coche, preguntó con curiosidad:

—Bella, ¿por qué volviste a casa sola?

Isabella negó suavemente con la cabeza.

—No sé qué pasó. Las vi irse y las llamé desde atrás, pero no me escucharon… El conductor regresó y me recogió.

Isabella era amable por naturaleza, pero eso no significaba que dejaría que otros se aprovecharan de ella sin consecuencias. Siempre encontraba la manera de responder.

No le prestaba demasiada atención a An
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