—¿Qué haces aquí?
Sonaba algo incómoda.
Apenas el día anterior le había dicho que estaba demasiado ocupada con el laboratorio como para verlo… y ahora la había sorprendido corriendo autos por diversión.
No sabía qué decir, y ese silencio solo la hizo sentir aún más culpable.
Alexander sonrió con dulzura. Sus ojos, tan claros como un espejo, reflejaban el delicado rostro de Bella.
Con suavidad, apartó un mechón de cabello enredado de su cara y soltó un leve suspiro.
—Pensé que te preocu