Xavier realmente merecía su reputación de abogado invencible: fue tan convincente y contundente que el abogado contrario terminó desarmado y derrotado en cuestión de minutos.
Ana entró en pánico cuando vio la evidencia presentada por Tomás. No pudo inventar nuevas mentiras para tapar la situación y su testimonio se volvió cada vez más contradictorio. Finalmente, durante el interrogatorio, acabó por exponer su propia conspiración.
Tomás y Xavier aplastaron a los Asmilh y a Ana en la corte. Al