Solo entonces Isabella asintió con satisfacción.
—Eso está bien —dijo con una sonrisa tranquila.
Molly estaba paralizada.
¿Bella puede ser tan feroz? pensó. Esa patada casi la deja inconsciente… Se ve tan fría y poderosa… ¡como Hades en el inframundo!
Con una patada más, Lily Jazz habría caído.
Ana, por su parte, estaba completamente petrificada. No había parpadeado ni una sola vez desde el inicio.
La mirada asesina de Isabella le erizó la piel; sintió un escalofrío recorrerle la co