Sin vacilar, Molly suspendió la ceremonia de premiación antes de que comenzara.
Estaba decidida a corregir la situación; aquello ya no era solo un concurso, sino un asunto personal.
Tenía que asegurar que todos los participantes recibieran un resultado justo.
Al enterarse de la suspensión, Lily se enfureció.
—¿Vas a arruinar el trabajo de todos por una simple sospecha tuya?
Molly soltó una carcajada amarga.
—Dite eso a ti misma. Sabes perfectamente lo que ocurrió. El resultado fue m