Pero Fernand era traicionero: con un movimiento desesperado, alcanzó el tobillo de Isabella y la arrastró con él hacia abajo.
Cuando alguien se aferra a la vida, encuentra fuerzas inhumanas. Fernand, enloquecido, parecía decidido a morir llevándose a Isabella con el sus ojos desbordaban locura y maldad.
Isabella no pudo liberarse de su agarre y fue arrastrada. El grito desesperado de Simon resonó desde arriba. En la caída, Isabella logró amortiguar el impacto usando a Fernand como cojín, pe