El reflejo en el espejo devolvía la imagen de una mujer que proyectaba éxito y poder, pero Blair no podía evitar sentir que era solo una fachada. La habitación en la que se encontraba era tan impresionante como intimidante, una combinación de lujo clásico y modernidad que parecía diseñada para destacar la riqueza de sus padres. Las paredes de mármol blanco relucían bajo la luz de la araña de cristal, y las cortinas de terciopelo gris, pesadas y majestuosas, caían hasta el suelo alfombrado en to