El despacho de Blair estaba inundado de luz natural. Las grandes ventanas panorámicas ofrecían una vista privilegiada de la ciudad, cuyas calles, aunque agitadas, se sentían lejanas desde la altura. El aire era fresco, filtrado a través del sistema de ventilación de la moderna oficina. Ella, concentrada, repasaba los planos de la presentación que definiría el futuro de su carrera. Cada línea, cada detalle parecía crucial para alcanzar el objetivo que se había propuesto. Los papeles estaban disp