Capítulo 31. Nuestra mate
Remus corre por kilómetros enteros por entre la selva sin darse un segundo de descanso. Ya está agotado, pero tanto a Ragnar como a Remus les gusta llevar su cuerpo al extremo, especialmente después de tener una de esas pesadillas que lo dejan de muy mal humor.
Los quejidos de Remus le parecen extraños a Ragnar. Él está demasiado agitado, nervioso y angustiado por algo que su contraparte humana no entiende. Desde ayer que llegaron a la cabaña está agitado y eso no es algo que él haga comúnment