Ian grita por el teléfono, pero como Sebastián no le contesta, llama a Naomi.
—Por favor, contesta…
En el restaurante, Naomi va riéndose de un chiste de Joaquín, su teléfono suena y solo oye el grito con palabras atropelladas de Ian.
“¡Parece que Sebastián te encontró!”
Ella mira asustada para saber si es verdad y lo ve. Está petrificado, pálido y con la mano como si sostuviera el teléfono, pero este está en el suelo. Sus labios están haciendo un puchero, sus ojos llenos de lágrimas que quieren