Tras la que fue una jugada maestra por parte de Andrea y Sebastián, Naomi pasó a ser la nueva colega con ciertos privilegios en la oficina. Solo que, esta vez, no fue por acostarse con el jefe de diseño como las anteriores.
No, a ella le acusan de algo mucho peor.
Naomi entra al baño para lavarse las manos, después de hacer su diseño en papel, como suele hacerlo, siempre se le queda el carboncillo del lápiz en el costado del dedo meñique y ya es la hora de ir a almorzar, lo que hará con Andrea. Los lavabos están a la entrada y los baños del otro lado de una pared, en donde están las amigas de Sonia cuchicheando y es acerca de ella.
—Ayer hablé con Sonia, me dijo que la sacaron porque al parecer Naomi es amiga de la Andrea esa.
—Yo no creo que sea por eso, si la bruja esa está embarazada, seguramente el señor Martínez ya no la quiere, todos saben que es un mujeriego de primera. Estoy segura de que le echó el ojo a la mosca muerta de Naomi.
—¿Y crees que le den el puesto de Sonia a ella