Dillon
Alzo la vista una vez más de los archivos que cubren más del cincuenta por ciento de mi escritorio y enfoco la mira en Masson que continúa leyendo algunos papeles para ayudarme mientras Niki simplemente se quedó dormido con su propia carpeta sobre el pecho.
Llevamos aquí toda la noche, alguien toca la puerta haciendo que ambos miremos hacia allá.
Mi secretaria saluda empalagosamente a Masson antes de dejar unos diez sobres en mi mesa.
—Enviaron esto desde la oficina de asuntos internos—