Moira
El coche del que estoy esposada se mueve con rapidez, la mujer que llora a mi lado parece aterrada. Su ropa está algo rasgada y la sangre en su cabello rubio me dice que fue golpeada hace poco por estos malditos hijos de puta.
—¿Pensaste que no nos volveríamos a ver?
Se ríe, sus ojos van al escote del vestido floreado que estoy usando y pateo su asiento con rabia.
—Había olvidado lo salvaje que eres.
Se ríe mientras su cómplice hace lo mismo, lo veo sacar su celular antes de llamar a algu