Dillon
—¡Te necesito Dillon!
Esas palabras cortan el último hilo de cordura que tengo en mí. Los instintos lycan de mi sangre hacen que pierda totalmente mi lado racional.
Regresé a casa furioso con Ada, nos mordimos un poco después de golpearlo hace un rato, pero luego la encontré en la ducha.
Inconsciente, tirada sobre las baldosas con su olor inundando todo el lugar.
Cierro mis ojos mientras dejo de respirar por la boca tratando de ignorar así toda esa maravillosa esencia que escapa de su cu