51. "Tormenta después de la calma"
Harding besó mi mejilla con ternura, logrando que mis ojos se abrieran. Estaba de pie a mi lado, mirándome dormir con una pequeña sonrisa que me conmovió.
—¿Deberíamos dormir juntos o sería demasiado pronto? —preguntó —me resultaría más sencillo solo girar en la cama para llenarte la cara de besos.
Me rei con auténtica ternura.
—Creo que podríamos comenzar a considerarlo.
Su sonrisa se amplió aún más.
—El día de hoy es libre, no tengo ningún compromiso y he enviado a Kenny a casa. Podemos tene