Punto de Vista de Elara Vane
Inhalé bruscamente, subiéndome la manga para ver mejor. Las marcas eran profundas y oscuras. Las tomé como un brutal recordatorio de lo fácilmente que él podría aplastarme si quisiera.
Papá me aplastaría.
Como si los moretones y las heridas no fueran suficientes, tierra seca se aferraba a mi piel por mi noche en la pocilga; la inmundicia hacía que mi estómago se revolviera. Olía a sudor, lágrimas y algo desagradablemente agrio.
Dejé escapar una risa amarga, aunq