Punto de Vista de Kaelen
Suspiré, sacudiendo la cabeza con consternación. —De acuerdo, bien —mascullé, sentándome—. Solo hay una manera de resolver esto.
Hugo tarareó, divertido. —Dinos, oh sabio.
—Iré a verla —dije, ignorando su sarcasmo—. Es la única forma en que lo sabré con certeza. Hablaré con ella, pasaré algún tiempo con ella, y si siento… algo… —Hice una pausa, mi pecho se tensó ante el mero pensamiento de la posibilidad—. Entonces lidiaré con eso. Y si no, entonces podré seguir adelant