Sofía:
Continuaba en casa de mi mejor amiga, vestida solo con mi albornoz y Marcelo se encontraba a unos metros de dónde yo estaba esperando que dijera algo. Mi mirada continuaba clavada en aquella foto que tenía en las manos. En la foto un chico que parecía un adolescente sonreía para la cámara. Era rubio y la sombra de una barba que aún no salía a la luz del todo contrastaba con sus facciones aún de niño.
—No entiendo… —murmuré.
—Resulta que a este chico le robaron el auto hace una semana