Sofía:
En algún momento de la noche me desperté y me asombró sentir el otro lado de la cama vacío. Al parecer me había quedado dormida y Marcelo se había ido.
Me incorporé y me envolví en unas sábanas para ver qué estaba haciendo. Era alrededor de la medianoche y la luz de la luna se filtraba por los ventanales de cristal dejando a la vista el camino hacia las escaleras que daban al primer piso. Por un momento pensé encontrarlo en la cocina pero cuando iba a bajar vi por el pasillo que daba